lunes, 19 de enero de 2015

¡PEPPluxx ha superado las Pruebas!

Hemos tenido unos días en casa la nueva silla de paseo PEPPluxx de Nuna. La hemos podido probar antes de su salida a la venta en España.

¿Cómo ha llegado a mis manos?, pues me apunté a un sorteo para blogueras organizado por Nuna y Madresfera en la Feria de Puericultura Madrid 2014. A Madres Cabreadas le tocó la silla y la pudo disfrutar antes que nadie y otras 4 blogueras pudimos probar esta silla durante 15 días en primicia.


Nos ha venido genial porque la hemos llevado a Zaragoza en las vacaciones de Navidad y eso me ha dado la posibilidad de probarla en un montón de situaciones distintas. El saco naranja no es de la silla, pero los que conocéis Zaragoza sabréis que en invierno sin saco no se puede ir.


LAS 7 PRUEBAS DE LA PEPPLUXX:


- La prueba del montaje de la silla:
Cuando nos llegó la silla a casa Víctor estaba conmigo, me hizo tanta ilusión que la monté de inmediato, y por supuesto él me ayudó. Montaje rápido y fácil. ¡Prueba superada!.
El pobre se hizo un lío con el reposapies y la barra protectora delantera, al final los tuve que colocar yo :P

- La prueba del ascensor:
El edificio donde viven de mis suegros es bastante antiguo, viven en un décimo, así que hay que usar por narices el ascensor, más aún si vamos con Víctor. Hasta ahora cada vez que íbamos teníamos que usar los dos ascensores cuando iba con mi marido, en uno se metía él con el carro haciendo contorsionismo y el carro iba cruzado, y en el otro ascensor iba yo. No cabíamos todos en un único ascensor. Pues con la  PEPPluxx no tenemos ese problema, ¡cabemos todos en un ascensor y sin tener que meter la tripa para cerrar la puerta!. ¡Prueba superada!.
En el ascensor de los abuelos.

- La prueba del maletero:
La silla tiene un plegado extraplano, así que a pesar de su peso (9,76 kg), es muy fácil de cargar y colocar en el maletero y al plegarse tanto deja mucho sitio libre para poder meter más cosas. ¡Prueba superada!.
Como veis aún con el enorme saco naranja el espacio que ocupa es mínimo.

- La prueba del transporte público: tren, metro, tranvía, autobús y taxi:
Cogimos el AVE para ir a Zaragoza y luego para volver a Madrid y ahí te obligan a plegar la silla, como ocupa tan poco sitio no tuve problemas en recogerla donde las maletas, pero no solo eso, como es tan estrecha pude pasar entre los asientos con la silla y Víctor en ella (he de decir que íbamos en Preferente y en esos vagones hay algo más de sitio entre asientos).
En cuanto al metro de Madrid, el tranvía de Zaragoza o los autobuses, ya sabéis que hay zonas destinadas a sillas y carritos y estos los tienes que colocar casi encajados contra la pared y frenados, con lo que generalmente hay que retorcer el pie y a tientas (porque solemos llevar el bolso colgado del manillar y nos quita visibilidad) ir buscando el freno de la silla para que no salga disparada con el primer frenazo. Pues eso no pasa con la PEPPluxx, ya que tiene un pedal de freno enorme, situado en medio entre las dos ruedas traseras al que se accede con facilidad en estas situaciones que os cuento.
Pedal enorme de fácil acceso.
En el taxi se puede meter sin problemas junto con la maleta y como para desplegarla sólo es necesario sujetar por el manillas con una mano resulta comodísimo. ¡Prueba superada!.

- La prueba de la siesta:
Esta silla es muy cómoda y Víctor se ha pegado varias siestas en ella. Además tiene la opción de reclinado total mediante un sistema de cremalleras (tres posiciones de reclinado) y con las dos posiciones del reposapies y tiene una capota extra-grande para una mayor protección solar. Todo ello hace que las siestas en esta silla sean un placer. ¡Prueba superada!. (Por cierto el manillar se puede regular para adaptarse a la altura de mi marido y a mi altura).
Mi marido paseando con la silla aún sin reclinar, pero Víctor ya estaba dormidito del todo.
Silla reclinada con el sistema de cremalleras.

- La prueba de terrenos pedregosos:
Pues sí, también la hemos probado por caminos de tierra y piedras y, si no te metes por entre medio de la maleza, con las ruedas grandes puedes ir casi por cualquier sitio. ¡Prueba superada!.
¡Por qué caminos te metes, maja!.

-  A prueba de Víctor:
Mi pequeño es muy listo y hábil, pero el arnés que lleva de 3 ó 5 puntos no lo puede abrir y con la barra protectora delantera va seguro. ¡Prueba superada!.

Qué puedo decir, nos ha gustado tanto que ¡nos la hemos quedado!.

4 comentarios:

  1. Un buen coche de paseo es de las mejores inversiones que podemos hacer ( o de los mejores regalos que podemos dar), si el producto es bueno se utiliza muchísimo y vaya que facilita el día a día. La pruebas para la evaluación de este coche han sido geniales, y en el post muy bien explicado todo.

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    1. Muchas gracias,maja. También es una de las cosas que más cuesta elegir ya que el gasto es tan elevado que cuando elegimos queremos acertar al 100%. La silla me vino genial para mi viaje y así pude probarlo en un montón de situaciones distintas.

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  2. ¡Me encanta! Sobretodo la capota, la nuestra es muy sencilla y el tema de la capota para las siestas o en verano no me gusta nada, al final siempre acabo echando una trapillo por encima para que no le de el sol. La verdad es que pinta muy bien la silla. Un besazo.

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    1. Pues como ves esta capota cubre completamente al bebé y se puede extender más o menos según la necesidad. A Víctor le encanta echarla del todo para esconderse :)

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