viernes, 15 de julio de 2016

Operación Pañal sin censura

Víctor tiene 3 años y medio y en un par de meses empieza el colegio y seguía llevando el pañal. Lo tenemos claro, si lo llevaba no era porque no controlase los esfínteres, era por pura cabezonería.

Las veces que habíamos intentado quitárselo siempre pasaba lo mismo, no se sentía seguro sin el pañal y nos pedía que se lo volviésemos a poner. Como no queríamos que lo pasase mal cedíamos y se lo poníamos y esperábamos unos meses para volver a proponérselo, pero siempre era "No, no y no", nada que hacer.

Nosotros teníamos un cuento que llevamos tiempo leyéndole, a ver si se anima a ir al baño. Un cuento que le encanta: "Perrito tiene mucha prisa". En la anterior guardería le leían el cuento "¿Puedo mirar tu pañal?". Todos los cuentos sobre este tema les encantan y les ayuda a prepararse para este momento.


En la guardería son muy respetuosos con ese tema y han ido quitando al pañal a los peques, hablándolo siempre con los padres y cuando han visto que ellos estaban preparados.

¿Cuándo está preparado un niño? Cuando tiene la mayor parte del día el pañal seco, cuando avisa de que tiene pis o cacas, cuando es capaz de bajarse y subirse solo los pantalones... en fin hay una serie de señales que indican que el peque está preparado.

Víctor cumplía casi todas desde hace tiempo, menos una, la de las cacas. No avisaba, no se escondía para hacerlas, ni siquiera le molestaba llevar el pañal sucio, si había que interrumpir el juego para cambiar el pañal, mejor no decir nada. Aun con todo en la guardería llevaban tiempo diciéndome que el momento había llegado y que se lo fuese quitando, pero él seguía sin querer.

Empezamos con lo de ir al baño con el pañal. Le decíamos que nos avisase cuando tuviera pis, íbamos al baño (tenemos reductor), a veces hacía pis, otras no y le volvíamos a poner el pañal. Cada vez que hacía pis nos emocionábamos gritando "Yuhuuu!", chocábamos los cinco, nos reíamos y poníamos una pegatina en una hoja de logros que tiene en su habitación. Con las cacas no hubo manera, se negaba a ir al baño. Esta fase duró varios meses, porque seguía sin querer usar calzoncillos.

Los calzoncillos los teníamos comprados desde hacía un año, cuando lo intentamos por primera vez, y también teníamos en casa un orinal que eligió él, pero que jamás quiso usar. En la guardería en cambio usaba indistintamente el orinal y el váter (que ahí es de su tamaño, una monada).

Hace unas semanas, Víctor empezó a tener pudor a la hora de hacer cacas "No me mires, mamá". Ya está la señal que faltaba. Ahora es el momento. Se lo dije a la profe de la guardería, pero como seguía sin querer usar calzoncillos le dije a la profe que el pañal se lo tendrían que quitar ahí.



Primer día (jueves):
Le llevé a la guarde con pañal y le dí calzoncillos para que se los diera a la profe. Ahí le quitaron el pañal y Víctor tan feliz porque estaba haciendo algo de mayores: usar calzoncillos. Como casi todos los niños, fuera de casa se comporta distinto que en casa y lo que en casa se negaba a hacer, en la guarde lo hizo encantado.

Le pusieron de nuevo el pañal para la siesta, por si acaso, y cuando le fui a buscar me dijo la profe que todo había ido genial. Llegamos a casa y para celebrarlo le di chicles, que hasta entonces se los había prohibido porque eran solo para mayores. Se puso contentísimo. De pronto había dejado los pañales y ya podía tomar chicles, ¡ya era mayor!

Al poco le ofrecí ir al baño "No tengo ganas"; a la media hora se lo volví a decir "No tengo pis"; cinco minutos más tarde se hizo pis encima, sin avisar... Ufff empezamos bien. Cogí la fregona, limpié el suelo, le cambié la ropa y le dije que me tenía que avisar si tenía ganas "Sí, mamááááá".

Más tarde me dijo que tenía ganas de hacer cacas. Todo un avance. Fuimos al baño e hizo cacas. No me lo creía.

Por la noche no le puse pañal. No se hizo pis.

Segundo día (viernes):
En la guarde le contó orgulloso a la profe de que había hecho cacas en el váter. Ahí pasó el día bien, sólo tuvo una pequeña fuga, unas gotitas.

Me vine arriba y me llevé a Víctor al cine, soy así de inconsciente valiente. Antes de entrar fuimos al baño, durante la peli le dije en varias ocasiones que si tenía ganas de hacer pis me avisara. Terminamos la peli y volvimos al baño, pero él se negó a hacer pis (y se había bebido un botellín de agua durante la película). Hice pis con él para ver si se animaba y se volvió a negar. De camino a casa se hizo pis encima, sin avisar. Le cambié de nuevo.

La noche la pasó sin pañal y con éxito.

Tercer día (sábado)
Se levantó sequito y lo primero que hice fue preguntarle si quería ir al baño "No tengo ganas", "Venga hijo, ¿no tienes pis?", "Quiero desayunar". Fuimos a desayunar y se hizo pis encima, otra vez sin avisar. Le repetí lo del día anterior y le cambié algo desanimada: ¡se mea encima por cabezón!

El resto del día genial, avisó cada vez que tenía ganas de hacer pis o cacas. Hasta nos animamos a salir a comer fuera de casa, a un Vips. Siempre con ropa de cambio encima, pero no hubo escapes.

Cuarto día (domingo)
Ni un solo escape en todo el día. Avisando siempre. Usó el orinal por primera vez.

Quinto día (lunes)
Se levantó con ganas de hacer cacas pero no le salieron (y no tiene paciencia para esperar un rato sentado). Fue a la guarde y como no había llegado aún su profe (estaba la auxiliar) no le avisé de esto, culpa mía. Se hizo cacas jugando. No hubo traumas, le cambiaron y tan contento.

En casa genial.

Sexto día (martes)
Operación pañal superada. En ningún momento nos ha pedido el pañal desde que se lo quitamos. Está orgulloso porque ya es mayor, no lleva pañal y ya toma chicles.

Después de dos semanas ya puedo decir que hemos superado la operación pañal con éxito.
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