miércoles, 29 de junio de 2016

La Biblioteca de Víctor: Érase una vez un nido

Si me sigues en Twitter igual viste mi enfado el otro día por cómo me llegó un cuento a mi buzón. El cuento era grande y de tapas duras y aunque no cabía lo metieron a presión en mi buzón de tal manera que lo doblaron, y ya es complicado doblar un cuento grande de tapas duras, hay que tener mala leche.

Me encanta leer y me encantan los libros, los trato con mucho mimo y me encanta cuidarlos. Si alguien los tiene que destrozar, que sea mi hijo por el uso. De pequeño se los comía, pero para eso estaban, para que los explorase y la mejor manera que tiene un bebé para explorar es con la boca y si encima le salen los dientes, con más motivo para mordisquearlo todo.

Después del cabreo me relajé y le pude leer el cuento "Érase una vez un nido" a Víctor. Trata de unos papás patos que tienen 5 patitos, 4 de ellos van a un ritmo, pero la quinta, Rosita, no hace las cosas a la vez que el resto, le cuesta más comer, le cuesta más nadar, le cuesta más volar... pero al final lo hace todo, a su tiempo. El papá de Rosita está preocupado, pero la madre confía en que ella hará las cosas cuando esté preparada. 


¿A cuántos padres nos ha pasado con nuestros peques? Aún no le salen los dientes, aún no anda, aún no habla... seguro que te suena. Y es que cada niño tiene su ritmo y hay que aprender a respetarlo.

De este cuento a Víctor le llaman la atención varias cosas, la primera es la evolución de los patitos, desde que son huevos hasta que se hacen mayores, cambian de tamaño, de color y hasta forman su propia familia, todo eso en los pocos minutos que dura el cuento, claro. La segunda cosa que le llama la atención es la expresión "A su tiempo". Está aprendiendo muchas expresiones y todas las que le llaman la atención, como esta, las repite luego. Por último, con este cuento practica a contar hasta 5: 5 huevos y 5 patitos con sus 5 nombres. Mientras leemos y contamos vamos señalándonos los dedos de las manos para llevar la cuenta, le hace gracia y se concentra mucho.


Como ya he dicho el cuento es de tapas duras y tienen unas imágenes grandes, coloridas y muy tiernas. Una preciosidad de cuento.

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8 comentarios:

  1. ¡Qué barbaridad! acabo de ver la foto en tw... cómo pueden hacer eso! espero que además de las disculpas del caso se hayan hecho responsables del daño.
    Sobre el cuento, me ha encantado la reseña y aunque va dirigido a niños, creo que los padres podemos aprender mucho de ella. Un beso.

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    1. Los de Correos se han disculpado, en cuanto leyeron mi tuit se pusieron en contacto conmigo.
      El cuento es muy tierno y con una gran lección para padres y niños.

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  2. Desde luego, la gente qué bruta es... A mí, con los libros, me pasa igual, que me gusta mucho cuidarlos. Al peque le dejo los de páginas duras pero los "normales" controlo mucho cómo los toca. Ja,ja,ja. Un poco loca soy.
    El cuento mola mucho. Me parece muy educativo tanto para padres como niños, para que todos entendamos que hay disitntos ritmos y que no pasa nada. Un besote

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    1. Yo tampoco le dejo libros "normales" al peque, jeje. Hasta hace poco era de cartón o plástico, ahora ya con hojas gorditas o plastificadas.
      El cuento me ha enamorado con esas ilustraciones ta bonitas. Un beso.

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  3. Jolín, menos mal que no se lo han cargado del todo... Qué rabia dan esas cosas (y más cuando, encima, estás en tu casa). Es un cuento precioso! Me encanta la idea de que todo a su tiempo llega, porque muchas veces nos agobiamos... Un besote

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    1. Mis historias con las empresas de reparto darían para otro blog :P
      Hay que aprender a respetar los tiempos de los peques, sería mejor para todos. Nosotros no nos agobiaríamos y a ellos no les presionaríamos para hacer algo para lo que no están preparados. Un beso.

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  4. Oooooh, me encanta. Que gran lección para muchos padres y maestros que se empeñan en que los niños sepan álgebra cuántica antes de aprender a hablar

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    1. Jajaja, y chino, inglés, alemán y español todo a la vez y aún no saben ni pronunciar la R.

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