lunes, 15 de febrero de 2016

Mis mañanas son demoledoras

Son las 9:45 de la mañana. Acabo de dejar a mi hijo en la guardería y estoy agotada. Esta sensación es la que tengo casi a diario. La de luchar contra el reloj y contra mi hijo desde que nos despertamos hasta que se queda en la guardería.

6:00 am Víctor se despierta, viene de su habitación a la de sus padres. Se tumba a mi lado y me pide teta.

7:00 am le digo que vaya terminando con la teta porque se ha hecho de día y tenemos que levantarnos para ir a desayunar. Por supuesto, no quiere.

7:30 am después de insistirle casi cada 5 minutos de que vaya terminando al final me levanto como puedo y empezamos con la primera rabieta.


7:45 am al fin se calma un poco y podemos empezar a desayunar. "Quiero leche", "ahora quiero una pajita", "ahora que me pongas agua", "¿me traes la tablet?" da igual cómo lo prepare todo, siempre quiere algo que no tenemos en la mesa. A veces se lo doy, a veces le digo que lo coja él, otras veces no se lo doy (y discutimos, claro). Al final, después de levantarme mil veces de la silla, tengo que estar detrás de él para que desayune. "Te he puesto el desayuno, además te he puesto lo que me has pedido. Termínatelo, por favor, nos tenemos que ir".

8:30 am termino de desayunar. Víctor muchos días ni ha empezado el suyo. Me visto, preparo su ropa y le digo que nos tenemos que ir. Rabieta porque quiere terminar su desayuno (que aún no ha empezado), o rabieta porque ahora le apetece jugar, o rabieta porque no quiere ir a la guardería... y siempre, SIEMPRE, rabieta porque no quiere vestirse.

9:00 am como puedo acabo de vestirle y salimos de casa con el carrito. Muchos días va andando, pero también muchos días me pide que cargue con él y son 10 minutos de paseo y a mí me duele la espalda, así que llevo el carrito por si no le apetece andar. Se para con cada piedra del camino. Tenemos que esquivar las mierdas de los perros que están por todas partes, en cada acera por la que pasamos. La gente es muy guarra. Ahora corre, ahora se para, un escaparate, un pajarito, se sube al carrito y me pide que le ponga el arnés, ahora se quiere bajar para andar otro rato...

9:25 am llegamos a la guardería. A veces entra contento, otras veces no quiere entrar y la mayoría de las veces entra contento y cuando llega a la puerta no quiere entrar. La profe tiene 20 niños en clase a los que atender y se desespera cuando abre la puerta y ve a Víctor. Víctor me pide que le coja en brazos, luego baja y se esconde detrás de mí, a veces jugando (la mayoría) otras veces enfadado. La profe sigue en la puerta esperando a que Víctor entre. Al final le coge en brazos mientras Víctor se agarra a mí como puede. Yo estiro, la profe estira. Le doy un beso como puedo, sin acercarme mucho para que no se pueda volver a agarrar (es muy difícil, créeme). Cierro la puerta mientras oigo los gritos de Víctor.

9:45 am llego a casa agotada. Me dejo caer en en sofá y respiro profundo para coger fuerzas y seguir con las tareas del día.

Así es una mañana cualquiera en esta casa. A veces está mi marido para ayudarme y nos vamos turnando con Víctor, poli bueno y poli malo, según nuestro estado de ánimo nos toca un papel u otro. Muchas mañanas la tensión hace que discutamos entre nosotros. Muchas mañanas no me levantaría de la cama.

¿Se te hace cuesta arriba la rutina de las mañanas?, ¿hay algo que te funcione para llevarlo mejor?
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18 comentarios:

  1. Mª Carmen, cómo te entiendo... Mi diferencia: yo salgo a trabajar y hay días que salgo con el tiempo tan justo que sólo espero que no haya mucho tráfico, pero cuando se ponen "borricos" no hay quién los aguante

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    1. Lo mío es una lucha diaria y aunque no tenga horario de oficina sí lo tengo de guardería y en unos meses de colegio. Lo del tráfico por suerte me lo ahorro, por eso le cambié este año de guardería el año pasado era esta lucha y esperar que no me tocase atasco. De todas maneras tengo la esperanza de que mejore, desde que cumplió los 3 años es una sorpresa continua de lo mucho que está madurando. Aún hay esperanza. Besos :D

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  2. X suerte los míos van contentos al cole, de momento. Cuando era más pequeñito Toin sí había rabietas para ir a la guarde y siempre se quedaba llorando. Crispante. Ahora ayudan bastante, la verdad, lero es que ya van siendo más mayores. Paciencia ¡no queda otra!

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    1. Lo peor de todo es que los fines de semana me dice que si nos vamos ya a la guardería, jajajaja, para volverme majara con él. Mucha paciencia, sí :D

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  3. EL cole les sosega mucho, muchísimo. Lo digo por experiencia. A veces no saben cómo expresar todo lo que sienten, piensan...y además, es una etapa transitoria. Un beso

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    1. Pues ya queda menos, a ver si es verdad. Esta mañana me dice, es que en la guarde hay muchos niños y me pegan... y yo les pego. Sin embargo sale siempre contentísimo y muchos días (casi todos) me dice lo bien que se lo ha pasado ahí. Gracias por los ánimos. Besos.

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  4. Es muy peque todavía y está claro que no le gusta ir a la guardería o por lo menos no le gusta ir tan pronto y con prisas. ¿Has pensado dejarle en otro horario? Los míos no montaban mucho escándalo pero por ejemplo al pequeño le cambió mucho humor cuando empezó el cole. No le costaba entrar pero siempre salía de mal humor y lo pagaba conmigo. Este año con 7 años es el primero en el que sale contento del cole. Son muy pequeñitos y les cuesta mucho separarse de nosotros tanto tiempo.

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    1. en realidad está muy contento en la guardería y él me lo dice. El año pasado no tenía horarios tan estrictos y pasaba lo mismo, daba igual si le dejaba a las 8:30 como si le dejaba a las 10:30. Si, creo que el tema es lo de separarse de sus padres, eso y que lo de vestirse por las mañanas o ponerse el pijama por las noches es conflictivo siempre.

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  5. Hola, yo creo que son etapas... el mio llevaba unos meses así, y ahora llevamos un par de semanas buenas. Noto mucha diferencia cuándo ha dormido suficiente. Y que me funciona, pues ofrecerle la tablet cuando veo que ya nada más esta jugando con la teta. Le pongo la tablet en la cama y me siento junto a el y mientras lo visto. Ya que esta vestido vamos a desayunar, si se ensucia pues no importa. Y luego se pone los zapatos y el abrigo, a veces con más problemas y otras fácilmente... Luego como tu, a corer con el carrito en nuestro caso al autobus para dejarlo... Los lunes le suele costar quedarse en la guarderia porque no van los niños con los que le gusta jugar más... y luego yo a la oficina...
    Espero que te sirva de algo..
    Saludos y animos
    Susana

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    1. ¡Muchas gracias, Susana!, el truco de la tablet para vestirle lo uso mucho y me va bien, aunque no me funciona siempre. Nosotros le vestimos después de desayunar porque siempre se enguarra, pero estamos pensando vestirle nada más levantarnos como tú dices, a ver si eso nos ayuda a hacerlo más llevadero. Un abrazo.

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  6. Las rabietas son duras!mu hija todavía tiene (también tiene 3años cumplidos en noviembre)lo que los aconsejaron e intentamos poner en marcha es el refuerzo positivo. Alabadle cualquier cosa porque así se evitan muchas rabietas. Por ejemplo cuando acbe algo del desayuno o al salir de la guarde lo listo y bien que ha aprendido algo...por ejemplo!

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    1. Intentaré el refuerzo positivo. A ver si con todos los consejos que estoy recopilando conseguimos mejorar las mañanas. ¡Muchas gracias, Celia!

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  7. Ay, qué dolor. Las mañanas son duras y si se ponen farrucos ya es la muerte. Yo también salgo algunos días encabronada con el padre de la criatura. Jajaja. En el blog hay un post sobre cómo agilizo las mañanas dejando la ropa preparada la noche de antes. En realidad procuramos dejar todo, el desayuno, la mochi y demás, ya listo, aunque algunos días no podemos más y algo queda pendiente. El padre se despierta 10 minutillos antes y va poniendo el desayuno. El pollo lleva desde las 6, casi siempre, en nuestra cama mamando y le aguanto hasta las 7. Y a las 7:45 estamos ya saliendo por la puerta. ¡Récord! ¡Récord de carreras! Jajaja. Al menos yo sí salgo a esa hora. A veces ellos salen un poquito más tarde.
    Lo que más tarda es en desayunar. Cuando yo termino aprovechó que él sigue en ello, y jugando todo sea dicho, y me voy vistiendo y demás. El que más rápido va es el que le viste. Nos vamos como alternando. Y, la verdad, no se pone muy plasta, en general. Yo le doy vidilla, le canto... para evitar momentos de colapso teniéndole distraído. Agotador pero efectivo. Aunque a veces, yahtúhsabeh jejeje hagas lo que hagas... la cagas
    Ánimo. Es una racha. Como la vida misma jejeje.

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    1. Nosotros también nos vamos turnando según nos dé mas tiempo a uno o al otro. Lo de preparar la ropa es lo que menos me cuesta: abro el armario meto la mano y lo primero que pillo, ni un minuto me cuesta :'D A ver si acaba pronto esta rachita. Besos.

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  8. Querida Maricarmen, nuestras mañanas se parecen tanto, excepto por el hecho que tomamos taxi y eso me da un estrés diferente, conseguir uno y que además sea tan ducho que se escabulla entre todo el tráfico es de suerte. Mi peque ha elegido la rabieta por no lavarse los dientes, que por las demás solo se pone en plan "relajado", simplemente se recuesta y no hace nada si es que no lo apuro, pero finalmente lo hace. Las rabietas pequeñas o grandes están ahí, todos los días, pero creo que las podemos manejar con algo que le he venido inculcando desde que era un bebé: Informarle el plan del día, un día antes o el mismo día tempranito, y nos ceñimos a él. Con rabieta o "relajados" el plan se sigue. Claro que el plan tiene siempre algo que a él le llame la atención, como ir a un lugar que le guste o hacer algo que le guste y esa es su motivación para avanzar.
    Es lo que me viene funcionando... y hasta al papá le gusta jejeje que me pregunta ¿y cual es el plan para hoy?
    Un abrazo.

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    1. Plan del día, muy buena idea, a ver si así se motiva más por las mañanas. Lo de lavarse los dientes es otra lucha que tenemos... cuando lo consiga prometo post, jajajajaja. Muchas gracias por los consejos. Besos.

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  9. ¿Habéis probado con los horarios visuales? Para adelantarse a las rutinas y que vaya comprendiendo prioridades y horarios, con fotos o pictogramas. Una cosa sencilla que él te ayude a hacer e irlo mirando una o dos veces al día para aprenderlo. Es muy bueno para que el niño pueda predecir lo que va a ocurrir y asumir con facilidad las rutinas. Si a eso le unes una tabla de refuerzo positivo en donde podáis anotar cada día su triunfo y pueda elegir un pequeño premio (un beso especial, un caramelito, una canción...) verás que poco a poco se te va facilitando la tarea.
    Yo tengo tres y estoy sola y puedo hadta dejarme la casa arreglada!
    Un abrazo

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    1. ¡Qué bueno! La tabla la tengo jeje, pero sin regalos, simplemente vamos anotando avances. Lo de los pictogramas está genial lo haré!, ¡gracias!

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