viernes, 31 de julio de 2015

La peli de las emociones: "Del Revés"

¡Qué ganas teníamos de ver esta película!, y es que nos cautivó con sus trailers. Nos parecía muy original y, aunque en realidad no es para niños tan pequeños como Víctor, a él también le gustaron mucho los trailers, así que ¿por qué no?.

En la guardería de Víctor trabajan mucho las emociones y en casa reforzamos ese trabajo y de vez en cuando jugamos a poner caras. A Víctor le encanta y a mí me sirve para ilustrar algún post como éste, jeje.

¡Alegría!.
Lo de ir al cine ya está más que controlado, sabemos que aguanta bastante bien porque ya hemos visto dos pelis con éxito: "Home: hogar, dulce hogar" y "La Oveja Shaun". La teta no puede faltar y con llevar agua y galletas ya está entretenido para aguantar sentado toda la peli.
Triteza :(
En esta ocasión llegamos un poco tarde al cine. En realidad pensábamos comprar entradas para la siguiente sesión pero en la taquilla nos dijeron que, aunque pasaba de la hora, aún estaban con los anuncios y trailers, así que mejor que mejor, eso que nos ahorramos. Llegamos a tiempo para ver un trailer y un corto de volcanes que pusieron antes de la película.
Iraaaa, grrrrrr.
Es cierto que es complicado de entender esta peli para niños tan pequeños, pero sí que iba captando trozos, ya que luego en casa los recordaba. Con lo que, aunque no la entiendan bien, lo importante es que les divierta y se entretengan.
¡¡Miedo!!.
A Víctor le encanta ir al cine, pero también le encanta ver las películas en la tablet, así que esta película la va a ver muchas más veces, estoy segura.

Asco, ¡¡puag!!.
Como puedes ver estuvimos entretenidos jugando a las emociones a la entrada del cine. ¡Nos lo pasamos genial!.

¿Has visto esta película con tus hijos?.
Si te gusta lo que escribo puedes seguirme en Facebook.

martes, 28 de julio de 2015

Un año compartiendo mis experiencias contigo: ¡¡¡GRACIAS!!!

¿Quién me lo iba a decir, con lo poco constante que soy, que éste blog iba a llegar al año de vida?.

Desde que me quedé embarazada empezó a rondar por mi cabeza la idea de crear un blog, pero no llegaba a materializarlo. Miguel me animaba a hacerlo, pero el no haber hecho un blog nunca, el no conocer las plataformas, no saber de diseño, y, sobre todo, conociendo mi falta de constancia... pues no me ayudaban a decidirme.

Hasta que un día, concretamente el 28 de julio de 2014, me senté frente al ordenador, elegí una plantilla de blogger y escribí mi primera publicación. ¿Ya está?, ¡pues no es tan complicado!. No sabía ni de qué escribir, así que escribí sobre lo que era para mi la maternidad, ya que de eso iba a tratar el blog.

Lo siguiente fue pensar cada cuanto escribir, tampoco le di muchas vueltas, la verdad, simplemente los post iban saliendo, cada 2, 3 ó 4 días, sin esforzarme, sin fallar ni una sola semana, tenía tantas cosas que quería contar... el Baby Led Weaning, la lactancia, el lenguaje de signos que usaba con Víctor... así hasta 129 entradas publicadas hasta la fecha, ¡wow!.

Al poco de crear el blog me apunté a Madresfera y entonces empecé a asistir invitada a un montón de eventos y de esta manera conocí a otras blogueras que escriben sobre maternidad. Empecé a moverme más por Madrid, a conocer sitios nuevos y a darle experiencias distintas a Víctor, que me acompañaba siempre que podía.

Con este blog también he podido participar en distintos concursos (¡¡algunos de ellos los he ganado!!). También he hecho colaboraciones con otras marcas y he sorteado alguna que otra cosilla.

Mirando las estadísticas está claro que los post que más éxito han tenido han sido sobre la alta demanda y las historias de partos.

Gracias al blog he llegado a muchos sitios, según las analíticas me leen desde Europa, Asia, África, Oceanía y América (¡alucinante!). He recibido comentarios de embarazadas, madres, padres, abuelos y amigos, mayoritariamente positivos, de gente que se siente identificada con lo que escribo, o simplemente le gusta lo que digo, o le parece curioso.

He formado comunidad en el blog (más de 4000 visitas mensuales), en Twitter (más de 875 seguidores) y en Facebook (más de 460), gente que no sólo me lee una vez un único post y se olvidan, sino que ¡se atreven a repetir!.

No puedo predecir cuanto tiempo más seguiré con este blog, si seguiré siendo constante, si seguiré igual de motivada, pero ¡que me quiten lo bailado!. Ha sido una experiencia estupenda, mucho mejor de lo que me imaginé el día que me decidí a crearlo.

Gracias por vuestras visitas, por vuestros comentarios, por los "me gusta", por compartir en las redes sociales y acompañarme durante este año. ¡Muchas gracias por estar ahí!.
Si te gusta lo que escribo puedes seguirme en Facebook.

domingo, 26 de julio de 2015

¡A la basura!

Últimamente están llegando un montón de chucherías a las manos de Víctor. No se las compramos nosotros, pero es el recurso fácil de los cumpleaños que se celebran en su guardería. Así que llega a casa con una bolsa con chuches y a mi eso no me hace nada de gracia.

Pero las chuches no sólo salen de los cumples, el otro día se fue Víctor a la farmacia con su padre y la farmacéutica le regaló una piruleta, ¡qué contento llegó a casa!. Unos días después nos vamos al Corte Inglés a comprar un cuento y el vendedor le regala un chupa chups ¡bieeeeen!.

Que sí, que podría negarme a aceptar esos regalos para Víctor, pero después de enseñarle la chuche y de ver la ilusión en su carita, el negarselo sería empezar el bucle de rabietas intensas (de esas que nos están acompañando estos últimos meses, pero ese es otro tema).

En fin, que no le puedo meter en una burbuja, los caramelos han llegado a su vida, pero ahora de verdad. Así que se me ha ocurrido algo que de momento está evitando el empacho de dulces: la basura. ¡¡Qué bruta!!, ¡así se enfadará más!, pues no, que no los tiro yo, los tira él.

Desde muy pequeñito Víctor nos ha pedido autonomía para muchas actividades del día a día. Una de esas actividades que le gusta hacer es tirar las cosas a la basura. Desde que empezó a andar le hacía mucha gracia tirar su pañal sucio a la basura y durante meses lo ha estado haciendo él, y ojo, que si nos despistábamos y lo hacíamos nosotros se pillaba unos buenos rebotes. Ahora, normalmente antes de llevar el pañal a la basura le preguntamos si lo quiere hacer él y a veces quiere y otras no (ya no es la novedad del principio, lleva año y medio haciéndolo).

La primera vez que trajo chuches a casa tenía un montón, ositos de gominola, piruletas, sugus, sidral... y todo era nuevo para él. Empezó jugando con los ositos de gominola y cada vez que se le caía uno al suelo, le decía "Ese está sucio, ¡a la basura!" y, contento, lo cogía y lo tiraba a la basura... y seguía jugando con el resto. Al final creo que se comió 2 de los 10 ositos que tenía, los demás acabaron en el cubo de la basura.

La piruleta le gustó bastante más, además una de sus profes de la guardería come piruletas muy a menudo, así que la pilló con ganas. Pero después de estar un rato chupeteándola (¡cuanto duran esos caramelos!) yo le dije "Cuando acabes la tiras a la basura"... y eso hizo, cuando se cansó de ella la tiró a la basura.

Los sugus no me gustan nada para él, me da miedo de que se pueda atragantar con ellos, así que le digo que no se los meta en la boca, que los vaya chupando y, lo mismo, cuando se cansa los tira.

El sidral.... ese lo tengo repartido entre los asientos de atrás de mi coche, ya que se empeñó en abrirlo ahí y se le cayó todo.

Las demás piruletas y chupa chups que han llegado a sus manos han sufrido la misma suerte, los chuperretea un poco y cuando se cansa van a la basura. De momento el método funciona, ya veremos cuando crezca y se le acabe esa inocencia que tiene.

¿Cómo llevas tú lo de que tome chuches tu peque?
Si te gusta lo que escribo puedes seguirme en Facebook.

jueves, 23 de julio de 2015

Ecografías en el embarazo, ¿son peligrosas?

No quiero ser alarmista, pero ya llevo tiempo leyendo diversos artículos de distintas fuentes sobre este tema y es algo que me preocupa.

Cuando estaba embarazada lo que más ilusión me hacía era ver las ecografías y poder distinguir la cabeza, un piececito, el corazón o la naricilla de Víctor. Bueno, en realidad lo que más ilusión me hacía era notar las pataditas y sus movimientos, pero después de eso iban las ecografías.

Nosotros éramos nuevos en Madrid y no conocíamos como iba la Seguridad Social ni los seguros privados, así que el embarazo lo seguimos por los dos sitios, doble control. He de decir que al menos en mi caso mucho mejor el trato en el privado que en la pública, más aún teniendo en cuenta que nos pillo por medio una huelga (ya conté algo aquí). Las ecografías también iban por duplicado y yo feliz con las fotos de mi peque.
Víctor con 11 semanas
Pero después de dar a luz empecé a leer sobre las ecografías y al parecer no son tan inocuas como creemos, o al menos no hay estudios que lo puedan confirmar (y sí hay estudios que indican que podrían ser perjudiciales).

Ya hace años se comprobó, por ejemplo, que la exposición a los ultrasonidos aumentaba las posibilidades de que el bebé terminase siendo zurdo (que no es ningún problema, pero resulta curioso, si puede modificar eso, ¿qué más podría modificar en un feto?). Ahora que comienza a aumentar la alarma por el aumento de diagnósticos de autismo algunos investigadores se preguntan si los efectos de las ecografías (calor y vibraciones) en los tejidos cerebrales no tendrán algo que ver.

Los ultrasonidos son una forma de energía, e incluso se ha comprobado en experimentos de laboratorio como dosis bajas de ultrasonidos pueden producir un efecto físico en el tejido, como las vibraciones discordantes y un aumento en la temperatura.

No me malinterpretes, estoy a favor de las ecografías, con ellas se puede detectar la placenta previa, alteraciones en la cantidad del líquido amniótico, anomalías del cordón umbilical, se pueden ver los órganos del bebé, saber que está todo y que todo está en su sitio...

Pero últimamente estoy viendo que se está monetizando mucho este tema y eso ya no me gusta tanto; que si ecografías 4D, que si figuras en 3D del feto para tenerlas de recuerdo (sacadas de ecografías 4D, claro), dopplers fetales para comprar por tu cuenta y tener en casa... Todo eso son ecografías de más, sin fines médicos, ultrasonidos que podrían perjudicar al bebé. ¿Te quieres arriesgar?, ¿realmente merece la pena?.

Al fin y al cabo sólo hay que esperar unos meses para tener a tu pequeño en tus brazos y hacerle todas las fotos que te apetezca.

Durante una ecografía médica, el haz ultrasonoro es desplazado continuamente lo que hace que la exposición a los ultrasonidos de cada zona del feto sea muy breve. Durante una ecografía comercial, partes muy localizadas del feto, como el cráneo y los órganos genitales son expuestos de manera continua a los ultrasonidos. Los dopplers probablemente no sean tan potentes, pero ¿qué control tienen?, cada vez que a una madre (o padre) le apetezca escuchar a su peque lo hará y es muy tentador (y para eso se ha comprado el aparato, ¿no?). Los riesgos por exposición prolongada a los ultrasonidos están presentes y pueden afectar especialmente el cerebro y los ojos del feto.

A una amiga le regalaron en su embarazo un estetoscopio para que pudiera escuchar cuando quisiera el corazón de su pequeño. Eso sí es totalmente inocuo, me parece un regalo genial para hacer a una embarazada.
¿Qué opinas de las ecografías?, ¿te habías planteado que pudieran ser perjudiciales?
Si te gusta lo que escribo puedes seguirme en Facebook.

lunes, 20 de julio de 2015

Un cuerpo extraño en la nariz del bebé

Últimamente estamos que no ganamos para sustos. La última ocurrencia de Víctor ha sido meterse una bolita de papel de aluminio en la nariz. Por supuesto ha sido en un despiste mío.

Qué tentador meterse cosas por la nariz.
De repente he visto que lloriqueaba y se metía el dedo en la nariz. Al principio no sabía qué pasaba o qué le molestaba, pensaba que era un moquillo que se intentaba quitar y no lo conseguía, así que le he dicho que soplase fuerte en un pañuelo, pero no salía nada y seguía molesto.

Después de eso se ha calmado un poco pero al cabo del rato volvía a quejarse y meterse el dedo en la nariz, hasta que le he preguntado que qué le pasaba y me ha dicho que se había metido algo en la nariz, se me ha ocurrido que podría ser una bolita de aluminio al ver el envoltorio del chocolate en la mesa y me ha confirmado que era eso.
¡Maldito chocolate!.
Como respiraba bien yo estaba bastante tranquila. Le he llevado a la cama para tumbarle y mirarle bien la nariz y ahí me ha parecido ver algo brillante, efectivamente parecía aluminio, así que he ido a por el suero fisiológico que le ponía en la nariz para limpiarle los mocos siendo más bebé y se lo he echado a presión por el otro orificio para que saliese la dichosa bolita. Imposible, no paraba de moverse y, estando yo sola, no conseguía sujetarle bien. He probado de nuevo a que soplase por la nariz pero como eso no salía hemos tenido que ir al centro de salud.

Ahí el pediatra le ha mirado y remirado y no ha visto nada, pero aún así le ha metido un jeringuillazo de agua por la otra fosa para que saliese la bolita (sujetando a Víctor entre los dos porque no había manera). Al principio no ha salido nada y yo ya pensaba que o bien se había metido dentro del todo o bien lo había expulsado sin darme cuenta, pero con el esfuerzo y los lloros al final ha salido el papelito de aluminio, ¡bieeen!.

Los consejos del pediatra en estos casos:

Por supuesto, hay que tener cuidado con los objetos pequeños, más aún cuanto más bebés son, pero aún así estas cosas pasan.

Si se mete una pila por la nariz (de las de botón se supone, las otras no caben) hay que ir directos a urgencias por el peligro que llevan.

Si lo que se ha metido por la nariz es una semilla, una lenteja o algo así, hay que tener mucho cuidado porque ¡con la humedad de la nariz puede germinar!.

Con otro tipo de objetos como papelitos, algodones, etc... muchas veces ni nos damos cuenta y con el tiempo (días, semanas o meses) empezamos a detectar un olor desagradable... ese papel, algodón o lo que sea, se puede estar pudriendo dentro de la nariz del pequeño, así que hay que estar alerta a estos olores y acudir al médico.

Lo que no hay que hacer: manipularlo nosotros intentando meter los dedos o pinzas para sacarlo, ya que siendo tan pequeños no se van a dejar y al final acabamos metiendo más adentro el objeto que queríamos extraer.

Lo mejor para extraerlo: primeramente decirles que soplen muy fuerte tapándoles la otra fosa nasal (para eso tienen que ser mayores, los bebés pequeños no saben hacerlo cuando se lo decimos). A veces les sale solo estornudando. Si no sale se puede probar con agua por la fosa libre, como se lo han sacado a Víctor... y si aún así no sale pues hay que ir al centro de salud a que un profesional nos ayude.

Espero que no te pase, pero si te ocurre, no pierdas las calma y sigue estos consejos.
Si te gusta lo que escribo puedes seguirme en Facebook.

viernes, 17 de julio de 2015

Colecho y batacazo

¡BUUUMM!, no estoy hablando de un batacazo metafórico, estoy hablando de cómo suena la caída de la cama al suelo a las 3 de la mañana cuando se hace colecho.

Nosotros colechamos desde que Víctor nació. Colechar es dormir todos en la misma cama, lo aclaro por si acaso hay dudas.
Durmiendo pegadito a su mamá.
Antes de nacer Víctor, sus abuelitos (mis suegros) nos regalaron una minicuna preciosa para él. Nosotros, ignorantes de lo que iba a pasar, estábamos encantados con ella, hasta que Víctor nació y vimos que era misión imposible que durmiese ahí. Por pura necesidad de descanso, nuestro principalmente, decidimos que Víctor dormiría con nosotros, además eso me facilitaba el tema de la lactancia.

La minicuna al final se convirtió en un lugar para almacenar juguetes y un sitio donde dejar a Víctor momentáneamente cuando tenía, por ejemplo, que ir al baño.

Después de la minicuna llegó la cuna, heredada de sus primitos de Zaragoza. Más de lo mismo, no le dimos uso, porque sólo conseguíamos que Víctor durmiese pegadito a nosotros, principalmente a mí.
Foto de la primera vez que se durmió solito en la cuna (¡con 15 meses y medio!). Todo un hito que no se volvió a repetir.
Ahora le estamos preparando un cuarto propio, donde tiene su cama y tendrá sitio para jugar con sus juguetes. Estamos deseando que lo estrene, ya os contaré... Pero hasta entonces sigue durmiendo con nosotros.

Para dormir tiene su sitio a mi lado, entre la barrera de protección y yo, a mi otro lado duerme mi marido. Pero Víctor se mueve mucho por las noches, y muchas veces se despierta, me trepa y se coloca en medio de la cama, entre su padre y yo.

Miguel lleva unos días con mucha carga de trabajo, llegando a casa a la 1, las 2, las 4 de la mañana y algún día se queda trabajando en la oficina sin dormir. Ayer fue uno de esos días.

Víctor pasó por encima de mí para dormir en mitad de la cama, como no estaba su padre se fue cada vez más hacia su lado, el que no tiene barrerá, hasta que en una de esas vueltas se cayó al suelo dándome un buen susto. No se debió hacer mucho daño porque lloró un poquito, pero le levanté del suelo, le puse en su lado de la cama y se quedó frito al segundo. Eso sí, al día siguiente se acordaba del batacazo, pero por suerte se quedó sólo en un susto.

¿Colechas con tus peques?, ¿os habéis llevado sustos de este tipo?
Si te gusta lo que escribo puedes seguir mis desvaríos en Facebook.

martes, 14 de julio de 2015

Las mascotas y los niños

Me encantan los animales, desde niña, siempre he querido tener mascota, pero lo único que he tenido han sido peces... y no tuvieron una larga vida. Me hubiera encantando tener perritos o gatitos, los adoraba y siempre que visitaba amigos con mascotas les hacía más caso a sus animales que a mis amigos

Pero resulta que les tengo alergia, al pelo de los perros, de los gatos y me dijo el alergólogo que tampoco tuviese animales con plumas, por si acaso. Se me irritan los ojos, me salen abones en todo el cuerpo, me pica todo, lloro, estornudo... vaya que para un rato (y con pastilla de la alergia por si acaso) pues puedo aguantar pero no puedo convivir con animales, está claro.

Esto significa que Víctor tampoco podrá tener mascota, pero quiero que ame a los animales tanto como les amo yo y que no les coja miedo, así que trato de trasmitirle ese amor... hasta con las hormigas que vemos por la calle. De ahí que cada vez que ve unas hormigas se agacha para hablar con ellas, "¡Hola chiquitinas!", "¿me oís?" "¿a dónde vais?"... y así hasta que le distraigo con otro tema y cruzo los dedos por no encontrarnos otra hormiguero por el camino.

También nos encontramos con muchos perritos cuando paseamos, vamos al parque o quedamos en casa de algún familiar con mascota o de su amigo Marco (que tiene dos perritas). Siempre le digo lo mismo, no toques ningún animal que no conozcas, siempre hay que preguntar primero a sus dueños, puede que al animal (o al dueño) no le guste que le toquen los niños, cuando le vayas a tocar hazlo despacito y suave para no asustarle y luego no te olvides de lavarte las manos.

Hace unos días Kiwoco nos invitó a una charla sobre cuidado de los animales en verano con la veterinaria Ana Beck y el acercamiento de los niños a los animales con la bloguera Melisa Tuya

Ana Beck nos recordó cosas tan importantes como la planificación de las vacaciones ya que en verano es cuando se producen más abandonos (¡¡cerca de 150.000!!). 

Para el verano hay que cuidar que tengan alimentación húmeda y que los bebederos estén a la sombra. Hay que protegerles del calor excesivo y prevenirles de parásitos como pulgas y garrapatas. 
Ana Beck, Melisa Tuya... y Víctor que me acompaño a la charla.
Si sales de vacaciones tienes que consultar con el veterinario sobre la vacunación apropiada para esos lugares que vayas a visitar. Los animales han de sentirse lo más cómodos posible en los viajes, pero hay que llevarles con arnés, transportín o con la rejilla divisoria en el maletero adaptado del coche. Si se marean mejor no darles de comer antes de viajar. Y no hay que olvidar su cartilla sanitaria y documentación.

Melisa nos contó que la mejor manera de acercarse a los perros desconocidos es como yo le contaba a Víctor, preguntando primero, y tocándole con movimientos suaves. Una buena forma de empezar puede ser ofrecerle al perro la mano para que la pueda oler. No tocarle la cabeza directamente, mejor acariciarle suavemente el cuello
Víctor se atrevió a tocar y darle chuches a la perrita de Melisa. Le encantó la experiencia.
También nos habló de la decisión de tener mascotas en el hogar. Ha de ser una decisión consensuada por todos los miembros de la familia ya que va a ser responsabilidad de todos el cuidarla (un niño por muy responsable que sea no puede hacerse cargo de un animal) y los animales no son para unos días, convivirán durante años con la familia.

Melisa recomienda, si se tienen niños, optar por perros de tamaño grande que pesen al menos 11 o 12 kg, ya que tienen un carácter más equilibrado. Una buena opción pueden ser Cocker, Bóxer y perros mestizos y mejor adultos (de más de 5 años) que cachorros.

Una opción interesante es la adopción de perros y gatos. Se trata de una experiencia educativa para las familias. En las protectoras te puedes pasear, conocer a los animales, pedir consejos y explicar tus necesidades y costumbres. Ahí conocen a sus animales y saben qué animal se adaptará mejor a tu familia.

¿Tienes mascotas?, ¿te has planteado la opción de adoptar?
Si te gusta lo que escribo puedes seguirme en Facebook.

sábado, 11 de julio de 2015

La Biblioteca de Víctor: Cucas va al médico

A Víctor no le gusta nada ir al médico, y no me extraña si, desde que nació hasta hace poco, en casi todas las revisiones le tenían que poner vacunas. Así que cada vez que pilla algún catarro fuerte o que tiene fiebre alta durante varios días y le digo de ir al médico se resiste. No penséis que siendo bebés de una vez para otra se olvidan de las cosas. Tienen una memoria sorprendente y si encima lo pasan mal y les pinchan ¡como para olvidarse!.

Con tan malas experiencias en las visitas al médico y lo complicado que me resulta que se tome su medicina, me interesé por un cuento que le pudiese ayudar a normalizarlo y quitarle el miedo: Cucas va al médico. Es un libro en formato de tapas blandas de la colección Alethea que me ha llegado gracias a Boolino

El cuento es para mayores de 3 años pero lo veo adecuado para Víctor por lo que os he comentado.

"Cucas se siente raro y, de pronto, le salen unas extrañas manchas en la piel. ¿Qué será lo que le pasa? El doctor Búho le ayudará a solucionarlo".

Es una historia con ilustraciones muy coloridas. También tiene un juego para ayudar al doctor Búho. Esta es la parte del cuento que más me gusta (para ayudar a Víctor a que pierda el miedo):

Es un cuento que le voy a leer siempre que se ponga malito para que vea lo que va a pasar en la consulta y que el médico está para ayudarle a ponerse bueno.


¿Qué trucos tienes para que tus peques vayan al médico?
Si te gusta lo que escribo puedes seguir mis desvaríos en Facebook.

miércoles, 8 de julio de 2015

Hijo, no puedes beber alcohol

Igual te preguntas si Víctor, a su tierna edad de 2 años y medio, ya se quiere ir de botellón con sus amigos de la guardería. Evidentemente no, a esta edad no le interesa en absoluto el alcohol, ni emborracharse, no sabe lo que es, ni le llama la atención.

A esta edad le tengo bien controlado, es muy pequeño, no puede estar solo nunca, así que cuando no está conmigo está en la guardería o con su padre o con sus abuelos. Sé lo que hace y lo que deja de hacer, a dónde va, lo que le gusta y lo que no. Pero conforme vaya creciendo esto cambiará, empezará a querer salir con sus amigos del coles, a quedar por las tardes o los fines de semana, a no contarme todo lo que le preocupa, ni lo que hace...

¿Sabías que, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, los menores se inician al consumo de bebidas alcohólicas antes de los 14 años?, según ese mismo estudio, tres de cada cuatro menores declaran haber bebido en el último mes y la mayoría de ellos beben para emborracharse.

La Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) junto con el Ministerio de Sanidad desarrollan una campaña destinada a luchar contra el consumo de alcohol en menores de edad, "Menores ni una Gota. Más de 100 razones para que un menor no beba alcohol". Los objetivos de esta campaña son informar y sensibilizar a la sociedad para prevenir el consumo de alcohol en menores de edad; retrasar la edad de inicio al consumo e incrementar la percepción de riesgo para la salud y el desarrollo de los menores.

La campaña preventiva y educativa está dirigida a padres y menores. Tenemos que ser conscientes y hablar con nuestros hijos antes de que lleguen a estas situaciones, ¿pero cómo lo hacemos?. La psicóloga y educadora de menores Rocio Ramos-Paul (igual la conoces como supernanny) nos presentó esta campaña junto a la completísima Guía de Razones que te puedes descargar gratuitamente en www.menoresniunagota.es.
Rocío Ramos-Paul presentando la campaña "Menores ni una Gota".
La campaña cuenta con el videoclip "Se Tú Mismo" del artista de rap y hip hop, Rayden, para llegar mejor a los jóvenes. La web dirigida a los menores es www.eligesertumismo.es, con más de 120 rostros conocidos de periodistas, cantantes, actores, deportistas... apoyando la campaña con su testimonio.



No sé a qué edad se empezará a interesar Víctor por el alcohol, pero ahora ya sé cómo hablar con él sobre el tema y cómo darle herramientas para que pueda enfrentarse a la presión del grupo que pueda sufrir cuando alguno de sus amigos beba y él no quiera hacerlo.

¿Sabías que muchos padres ignoran que sus hijos beben?, ¿vas a hablar con tus hijos?
Si te gusta lo que escribo puedes seguir mis desvaríos en Facebook.

domingo, 5 de julio de 2015

Cuando está malito...

Cuando está malito el mundo se detiene.

Cuando está malito no va a la guardería, se queda en casa conmigo, con lo que no tengo ni un minuto libre. Cancelo todos mis planes. Me siento atrapada. No podemos salir a la calle a desfogarse porque no tiene fuerzas ni ganas para ello, pero en casa se aburre y aprovecha para ponerla patas arriba.

Cuando está malito sólo quiere brazos, teta y mimos constantes. No se despega de mí en todo el día. Dejo el blog apartado y todos los temas pendientes parados. Cuando mi marido me ve agobiada se hace cargo de él... pero no siempre está en casa para sustituirme.
Papi, quiero abracitos.
Cuando está malito está menos activo, puedo aprovechar para ponerle alguna peli en la tablet, pero tengo que estar a su lado... en cuanto ve que me levanto, para lo que sea, me reclama.

Cuando está malito no quiere tomar medicina, lo hemos intentado de mil maneras, con cucharilla, con jeringuilla, mezclada con la comida o la bebida... ni a las buenas, ni a las malas, ni a las muy malas, todo lo escupe. Al final hemos optado por supositorios, que también se resiste, pero es la única manera en la que le podemos medicar, aunque no todos los medicamentos se pueden dar de esta manera.

Cuando está malito yo no me puedo poner mala y si lo estoy pues me aguanto y me recupero como sea.

Víctor lleva unos días malito (catarro con placas y fiebre alta) y, aunque ahora está mejor, se nos ha hecho cuesta arriba, porque él lo pasa mal y nosotros también, y verle pocho es muy duro. Por suerte no se suele poner malo muchas veces, pero al estar en la guardería lo de llevar el moco colgando es un continuo.

¿Cómo lleváis vosotros lo de que se pongan malitos?, ¿tenéis algún truco para dar medicina a vuestros peques?
Si te gusta lo que escribo puedes seguirme en Facebook.

jueves, 2 de julio de 2015

Yo no pongo pendientes a mi hijo

Se está hablando mucho últimamente de si hay que poner pendientes a los bebés o si al hacerlo no les respetamos, ya que ellos no pueden decidir sobre su cuerpo. Hay quien dice que es una agresión hacia el bebé... Perdonad, pero me parece una tontería, cada uno en su casa que haga lo que quiera, lo que piense que es mejor para su hija. Bueno pues os voy a dar mi opinión: yo no pongo pendientes a mi hijo.

- ¡Ah, qué fácil!, pero si tú tienes un niño!!!
"Yo llevo pendientes y no soy una niña".
No insistas, Beckham, aunque estén de moda no le pondré pendientes a mi hijo.
Ay, Indiana, ¡qué mayor se te ve!, ¿tú también con pendientes?.
¿Qué pasaría si le pusiera pendientes a mi hijo?, no se ha puesto de moda aún en los bebés, pero sí los llevan los hombres... igual si le hiciera los agujeros ahora ya los tendría para más adelante... Eso sí, es muy probable que en la farmacia o en el hospital se negasen a ponérselos.

- ¿Y si en vez de Víctor hubiera sido Victoria?, ¿entonces le habrías puesto pendientes?

Pues no lo sé. Yo optaría por no ponérselos y mi marido optaría por ponérselos, así que habría que discutirlo.

Mis razones son simples:

A mí no me gustan los pendientes. Yo no llevo, sólo en alguna ocasión muy puntual. Me hacen daño en las orejas y de pequeña los he llevado con muchas molestias y dolor.

No pienso que sea una tortura ponérselos de recién nacida porque es algo que, aunque sí duele, no es más que un ratito malo y luego se pasa... cosas peores pasan los bebés y no se traumatizan por ello. Pero igualmente pienso que si se los quiere poner de mayor tampoco es para tanto, ni se traumatizará, aunque sí que se acordará luego del dolor... pero ¿y quién se pone piercings y tatuajes? lo hacen porque les apetece aunque saben que algo les va a doler.
Pues no duele tanto, ¡que sois unos blandos!.
Igual de mayor no quiere llevar pendientes porque cada vez hay más padres que optan por no ponérselos a sus peques y la presión social supongo que será menor de la que hemos vivido nosotras.

¿Y tú qué piensas de los pendientes en bebés?
Si te gusta lo que escribo puedes seguirme en Facebook.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...