jueves, 17 de diciembre de 2015

Te quiero mucho, aunque te enfades

Ya me has leído en otras ocasiones que las discusiones y enfados con Víctor son bastante frecuentes en esta casa, él tiene mucho carácter y yo aún estoy curtiendo mi paciencia (uno de los retos de este año fue el del Rinoceronte Naranja).

Después de las discusiones, cuando ya estamos todos calmados, siempre le pido perdón por haberme enfadado, no es culpa suya por tener rabietas o no hacer caso, él aún está madurando, la culpa es mía por no saberlo llevar con calma. Se supone que la madura soy yo, pero me faltan recursos para afrontarlo con calma (aunque he mejorado muchísimo este último año).

Nos pedimos perdón mutuamente, hacemos las paces, hablamos de lo que ha pasado y por qué nos hemos enfadado y también de qué hay que hacer la próxima vez que estemos en la misma situación (aunque luego se nos olvide aplicarlo). Por último siempre le digo que, aunque me enfade con él, le quiero mucho y que por mucho que me enfade no dejaré de quererle. 

Estás últimas semanas están siendo bastante tranquilas en casa, casi no hay rabietas y las que hay duran (generalmente) muy poco, nosotros sabemos gestionarlas mejor y nos enfadamos cada vez menos. Se respira paz y amor en casa, se nota que todos estamos madurando. Víctor nos da y nos pide besitos constantemente, nos abrazamos mucho y nos decimos lo mucho que nos queremos. Y ahora Víctor cuando me dice que me quiere me lo dice así: "Te quiero mucho, aunque te enfades".

¿Cómo llevas los enfados con tus hijos?
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6 comentarios:

  1. Yo también me propuse tener mas paciencia y enfadarme menos, gracias a muchos consejos del rinoceronte naranja y la verdad los niños cuanto menos gritas, enfadas y regañas mas caso te hacen...cuantos menos lloros en casa mas tranquilidad para todos.
    Un saludo Maricarmen

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    1. Cuesta mucho, pero merece la pena el cambio, se notan los resultados enseguida y el ambiente en casa es mucho más bueno y relajado. Me alegro de que también lo estés intentando, por tus hijos y por ti.

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  2. Qué bonito y qué necesario transmitir esa forma de querer incond que tanto necesitan nuestros hijos. Un saludo

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    1. A veces los papis nos sentimos desbordados y perdemos los papeles, hasta que consigamos controlar los gritos debemos reparar todo el daño que les hacemos para que no pierdan su confianza en nosotros. Un abrazo.

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  3. Tenía pendiente este post, pero ya estoy por acá :)
    Sobre los enfados, solo me creo que mi paciencia se ha incrementado muchísimo por lo que me dicen mi familia y mi esposo, que yo no lo noto o será que no le doy importancia, lo único que veo cada día y muchas veces al día es que hay que tener paciencia, paciencia y más paciencia, ya no avanzo un día a la vez sino un momento a la vez. Y trato de enfocarme en el problema y si se me colmó la paciencia por algo y me enfadé, respiro pensando... ya, punto, ensució tal cosa, pero se limpia y ya, y vamos a lo que sigue.... uf.
    De todas maneras, existen enfados que se expresan y por más calmada que busque estar, el estrés diario, las frustraciones, preocupaciones, agotamiento y un largo etc son como dinamita... ahí mi último recurso, como tú, conversar, pedir perdón y aclarar la responsabilidad de ambos por la situación, siempre con un "Me he molestado por lo que hiciste, pero a tí, siempre siempre te voy a amar"
    Un lindo post. Admiro mucho tu coraje y paciencia. Besos.

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    1. Tienes razón, con estos peques hay que tener kilos de paciencia y vivir momento a momento. La paciencia la vamos ganando con el tiempo, lo importante es querer mejorar en este aspecto. A mí aún me falta mucha paciencia, créeme, seguro que tú tienes más que yo. Un besazo y gracias por pasarte por aquí.

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