sábado, 25 de abril de 2015

Las despedidas en la guardería

Desde que le llevo a la guardería el tema de las despedidas ha ido evolucionando. Los primeros meses (durante casi un año) le dejaba siempre llorando y a los dos minutos se le pasaba, ya lo conté en este post. Para mí era bastante frustrante ver como todos los niños se quedaban tan felices jugando y el mío siempre lloraba de esa manera con la separación.

Luego hallamos la manera de separarnos sin lloros y es lo que ha estado funcionando hasta hace poco: me quedo un ratito con él (siempre en brazos, porque no quiere que le deje en el suelo y me marche) y entonces se acerca la profe y le pide a Víctor que le ayude a preparar los materiales de la clase o le dice que le va a ensañar una cosa, la profe extiende los brazos y Víctor se lanza desde los míos para que le coja. Una vez en los brazos de la profe se despide de mí muy alegremente "Adiós, mamiiii", me acerco, nos damos un besito y nos despedimos. ¡Cómo cambia la historia!, es un gusto marcharme de ahí sin dejarle llorando, por mucho que sólo le durase dos minutos el llanto.

Últimamente ya no le tengo que coger en brazos y pasar "la pelota" a la profe, ahora le dejo en el suelo, me quedo con él un rato y veo como se entretiene jugando con otros niños o por su cuenta. Así las despedidas son más rápidas y fáciles, le digo que me marcho, le pido un beso y nos despedimos tan contentos. Llevamos así un par de semanas y estoy que no me lo creo.
De camino a la guardería.
El otro día no había manera de dejarle con la profe, pero conseguí que bajase de mis brazos para jugar. Cuando vi que estaba muy entretenido le dije que me iba a marchar y le di un besito pero no me lo devolvió porque quería que me quedase con él. Como hay que ser consecuente con nuestras palabras yo volví a decirle que me iba a casa (mientras me alejaba) y que luego volvería a buscarle... Entonces parece que lo aceptó y me dijo: "¡Besito, besito, mamá, que me se ha olvidado!". Volví sobre mis pasos y le puse la mejilla para que se pudiese despedir de mí con un beso. Él se quedó contento y yo, muy feliz, me marché con una sonrisa en los labios.

¿Cómo llevan las despedidas vuestros peques?
Si te gusta lo que escribo puedes seguir mis desvaríos en Facebook.

9 comentarios:

  1. Qué bueno que vaya sintiéndose cómodo en otro lugar que no es la casa y con otras personas, creo que todo es cuestión de tiempo, paciencia y cariño, que a un niño le puede tomar un día aceptar la separación y a otros meses. Mi enanito, cada vez que nos vamos a separar, por si me voy de compras o en el centro de estimulación, se despide pero me sigue con la mirada hasta que me pierdo, imagino que será el temor natural de estar lejos de mamá. Lo que no acepta por nada es quedarse con personas nuevas o que haya personas nuevas en un espacio que es familiar para él, vale decir una profesora de reemplazo o una visita en casa, le toma tiempo adaptarse y realmente es difícil, pero una vez que coge confianza no hay quien lo pare, salta, grita, es un alboroto total, por ello creo que todo es normal y es que hablamos de niños pequeños, apenas si están dejando de ser bebés. Mucha paciencia y cariño, solo eso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por cierto, tienes un nenito precioso, con una bella sonrisota.

      Eliminar
    2. Mi peque es igual con los desconocidos, pero oye, que eso me tranquiliza, peor sería que fuese muy confiado y se marchase con cualquiera ¿no? :S
      Y muchas gracias por el piropo, aunque se ríe un montón pocas veces consigo pillarle con la cámara. A mi su sonrisa me tiene enamorada. Un besote.

      Eliminar
  2. Que mal lo llevo yo.
    Monete empezó la guarderia con 16 meses y a día de hoy sigue llorando cada día que le dejo (tiene 23)
    Además he tenido varias tutorias a petición de la profesora porque me dice que es un niño serio, que apenas ríe, que a veces se queda en un rincón, no habla.... cuando mi hijo es totalmente lo contrario, un torbellino de alegría y locura.
    En fin, que el tema guarderia me está volviendo loca.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te entiendo, se pasa fatal, Víctor ha estado un año entero llorando cada vez que le dejaba y eso que se lo pasa muy bien en la guarde. No sé si será muy hablador el tuyo con 23 meses, pero intenta hablar con él a ver qué le pasa con la guardería y si no te cuenta él las cosas prueba haciéndole preguntas con contestación de Sí y No, a ver si así le puedes ayudar a que se encuentre ahí más a gusto. ¡Mucho ánimo!.

      Eliminar
    2. Si habla mucho pero no soy capaz de saber que le pasa. Me dicen que es un niño muy serio y es todo lo contrario
      Yo creo que es timidez. A mi me pasaba y aunque parezca increíble tengo recuerdos de la guardería y lo pasaba fatal.
      Voy a intentar que me cuente algo.
      Siempre le hablo de la guarderia, que va a ir a ver a los amigos, que va a jugar con la profe etc... y nunca dice que no. Pero es llegar allí y se pone fatal.
      Un beso guapa.

      Eliminar
  3. Vaya tela la verdad que son momentos duros, ns si sere capaz el dia de manana soy muy sensible, que mono tu hijo pidiendote besitk se te debio caer la baba jajaja besitos wapa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es algo que nos va a tocar y si no es en la guardería será en el cole, pero cada peque es distinto, he visto bebés que a los pocos días se adaptaban. También les afecta nuestro estado de ánimo, si nos ven inseguras sufren más, pero claro... es tan difícil disimular. Sí que se me cae la baba, jeje, ahora está en la mejor edad, nos entendemos mejor, discutimos menos y nos reímos más :)

      Eliminar
  4. uf pues hemos tenido de todo. normalmente prefiere quedarse jugando q con profes. tras el verano lloraba al despedirse, ahoraentra sola a su clase y tan feliz!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...