viernes, 6 de febrero de 2015

Historia de dos años de lactancia. Superando problemas (Parte III: Otros problemas que surgen).

Ya os he contado el mal inicio de lactancia que tuve y luego mi problema con la mastitis subaguda que me duró nada menos que dos meses.

Después de todo esto, los problemas que vinieron luego eran insignificantes en comparación:

- hipotiroidismo, me lo empezaron a tratar en el embarazo (aunque ya lo tenía diagnosticado de antes), al parecer es uno de los motivos por los que se puede tener hipogalactia si no es tratado adecuadamente, esto es ausencia o disminución significativa de la producción de la leche. Yo tenía leche, no sé si mucha o poca pero tenía, lo sé porque he podido alimentar a Víctor con LME hasta los 6 meses. También es cierto que Víctor ha mamado siempre mucho y muy frecuentemente, se podía pasar más de una hora seguida en una teta y luego pedirme la otra y estar otra hora seguida mamando, descansar unos minutos y volver a empezar. Le tenía todo el día y toda la noche al pecho, casi sin descanso. No se si esto es por la Alta Demanda, por el hipotiroidismo o una mezcla de ambos factores.
Víctor gordito tras 6 meses de Lactancia Materna Exclusiva.
- las crisis de lactancia (como me había informado mucho no me preocupaban). Si os interesa saber sobre éstas crisis en la web de Alba Lactancia lo explican de maravilla.

- obstrucciones de conductos mamarios, me ocurrió varias veces y por distintas causas, sobre todo al inicio de la lactancia, a veces me pasaba con algún sujetador de aros que impedía el paso de la leche y se me ponía el pecho duro por algunas zonas, se solucionaba cambiando de sujetador (¡está claro!) y poniendo a Víctor al pecho para que me drenara la zona, otras veces era por una mala succión o por pasar más tiempo del normal sin darle el pecho.

- a veces parecía que estábamos en lucha libre en vez de dando el pecho: patadas, manoteos, pellizcos, se arqueaba, se retorcía, trepaba por encima de mí... y todo esto agarrado al pecho (os podéis imaginar los tirones que me daba). Muchas de estas cosas aún las sigue haciendo, vernos es todo un espectáculo.

- los mordiscos con los primeros dientes, tan fácil cómo ponerme seria con él, decirle que eso no se hace y quitarle el pecho cada vez que lo hacía... Sólo lo tuve que hacer 3 ó 4 veces y se quedó con la copla.

- cuando le salieron los dientes de arriba me los clavaba en la areola, no por morder sino porque agarraba con fuerza apoyando sus dientes en mi pecho. Ahí me aconsejaron poner esparadrapo en la zona de la areola donde clavaba los dientes, aunque nunca llegué a hacerlo igual a alguien le sirve. Al final son todo fases y con el tiempo dejó de dolerme.

- el destete nocturno que hicimos para descansar un poco por las noches.

- los "problemillas" de la lactancia materna prolongada.

Después de dos años y de todos los problemas aún seguimos con la lactancia, a cabezota no me gana nadie.

Igual os preguntáis por qué he seguido con la lactancia después de leer por todo lo que he pasado. La lactancia tiene muchas beneficios, tanto para el bebé como para la madre, pero lo que realmente me ha motivado a continuar con la lactancia son los beneficios que aporta para su salud (y también para la mía).

Los que me conocéis en persona sabéis que siempre he tenido muchos problemas de salud, alergias, asma, sinusitis, catarros continuos que terminan en bronquitis... Con unos genes así os podéis imaginar lo que me preocupaba dejarle como herencia a mi hijo, así que los anticuerpos y la inmunidad que le doy a mi hijo a través de la lactancia es mi motivación principal y mi regalo para su futuro.

Más motivos para continuar con la lactancia: porque es el alimento FAVORITO de mi hijo (muchas veces después de tomar teta dice "Ummmm, ¡qué riiiica!"), le calma cuando está nervioso (le tranquiliza en situaciones de estrés, por ejemplo cuando está en lugares nuevos o con gente desconocida), le ayuda a relajarse para dormir, es la manera que tiene de hacer las paces conmigo cuando hemos discutido (se siente muy querido al pecho), es el único alimento que acepta cuando está malito y a mí me da tranquilidad saber que está hidratado y alimentado... Por estos motivos y otros que me dejo... ¡VIVA LA TETA!.

Parte I: Un mal inicio de lactancia
Parte II: Mastitis subaguda

Que levante la mano quien NO haya tenido problemas en la lactancia.
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2 comentarios:

  1. Qué bonito tu post!!!!me ha encantado, viva la teta claro que sí!!yo a mi hija le dí hasta el año y porque ella ya no quiso más y me dio una pena terrible!!!eso sí, también independencia...enhorabuena!

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    1. Muchas gracias, Celia. Tienes razón con lo de la independencia, jeje. A mi también me dará pena cuando acabe ;)

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