sábado, 3 de enero de 2015

Historia de un parto para olvidar (IV). Pesadilla en el hospital.

Estoy contando la historia del parto de Víctor, si quieres leer desde el principio puedes ver en estos enlaces cómo fue el embarazo, el momento de ponerme de parto y el nacimiento de Víctor.

Ya en la habitación me dijeron que en cuanto se me pasase la anestesia les avisase para que me ayudasen a ir al baño. Después del desgarro de tercer grado yo casi no podía moverme, así que en cuanto se me pasó la anestesia les llamé y me acompañaron.

La siguiente vez que tuve que ir al baño mi marido no estaba, había ido a casa a ducharse y cambiarse de ropa, así que llamé a una auxiliar para que me acompañase. Se acercó una auxiliar muy jovencita de otro turno con mala cara y cuando le dije lo que quería me dijo que fuese yo sola, yo le expliqué que me dolía mucho y casi no me podía mover por el desgarro y lo que me dijo fue "Aquí todas llevan puntos y se van al baño solitas" y se largó dejándome alucinada... y fastidiada. Me tuvo que ayudar la compañera de habitación, y menos mal, si no me hubiera meado encima.

A partir de ese momento tuvimos interrupciones de las auxiliares, ginecólogos y pediatras cada 3 horas aproximadamente, en casi todas ellas hacían salir a los maridos de la habitación, nos hacían revisiones a la otra madre que compartía cuarto y a mí, nos ponían el termómetro, controlaban a los bebés, nos daban los analgésicos, día y noche, y cuando estábamos solas o lloraba un bebé o lloraba el otro, DESCANSO CERO.

Nos contaron cómo cambiarle el pañal a Víctor, cómo cuidarle el cordón hasta que se le cayese y me dijeron que para darle el pecho tenía que ponerle 10 minutos en cada pecho cada 3 horas. Así, tal cual. Yo había leído muchos libros, pero a decir verdad no sabía nada de lactancia y confiaba en lo que me decían en el hospital. Ellos tienen que saber cómo se hace, ¿no?, ellos eran los expertos y yo la primeriza.
Durmiendo feliz, ajeno a lo que iba a pasar luego.
A las pocas horas de haber nacido, esa misma tarde, se presentaron en la habitación un pediatra y un residente y muy serios me dijeron que se tenían que llevar a Víctor a rehabilitación de neonatos porque le había bajado la glucosa y le tenían que vigilar, que puede que no fuese grave, pero había que controlarle, ¡toma ya!, vaya susto. Me pegué una llorera tremenda, lloraba temiendo por la vida de mi hijo y lloraba porque se lo habían llevado de mi lado.

Por si fuera poco no podía ir a verle cuando me diese la gana, había unos horarios, podía ir cada 3 horas y por la noche no se podía entrar ¿perdona? ¿y la lactancia?... "Ahh, no te preocupes, ya le hemos dado biberones". ¡Qué alegría!, yo no tenía mucha idea de lactancia pero sí tenía claro que no quería darle biberones y que podían interferir con la lactancia.

Cada vez que iba a ver a mi hijo no le podía dar el pecho porque "Le acabamos de dar un biberón" o "Ahora no le podemos sacar de la incubadora porque tiene una vía puesta". Con lo que me costaba moverme para ir a verle, con la ilusión que tenía por darle el pecho... aún así, cuando me dejaban, me lo ponía al pecho pero a los minutos de nuevo me tenía que ir porque había terminado la hora de visitas.

Me dijeron que si quería darle el pecho lo que podía hacer era sacarme la leche en la sala que tenía para eso. Yo no tenía leche aún, tenía calostro, nunca había usado un sacaleches y me hacía muchísimo daño. Me pegaba una hora entera con esa máquina infernal enchufada y sólo lograba sacarme unas gotitas, para luego ir a ver a mi hijo y ¿sabéis qué hacían con el calostro?... pues lo dejaban por ahí y supongo que en cuanto me iba yo lo tiraban a la basura, porque en ningún momento hacían mención de que le fueran a dar esas gotitas que tanto esfuerzo y lágrimas me habían costado.

Para mí el sacaleches era una auténtica tortura, la hora que estaba ahí la pasaba llorando frustrada, para casi no sacar nada y lo que sacaba sabía que no iba a ser aprovechado. Cada cierto tiempo se acercaba una auxiliar, me apretaba el pezón, yo veía las estrellas, y me decía "¿Aún no te ha subido la leche? ¡pues ya debería haberte subido!", me hacían sentir peor que una mierda, me trataban con superioridad y desprecio.

No todas eran así, menos mal, algunas me intentaban ayudar, pero casi era peor, una me daba un consejo, la siguiente me decía justo lo contrario y luego llegaba otra distinta y no era ni lo primero que me habían dicho ni lo segundo, que no me entero de nada, que no tengo ni idea... Claro, ni me entero yo, ni mi marido, ni la compañera de habitación, ni su marido, que menos mal que tenía testigos que escuchaban las mismas barbaridades que yo, si no ya hubiera pensado que me estaba volviendo majara... aunque con los esfuerzos que hacían las auxiliares casi lo consiguen.

A las 24 horas de tener a Víctor en observación le volvieron a subir a la habitación conmigo. Ahí la lactancia se había torcido del todo, me dolía cada vez que le ponía al pecho, chillaba cada vez que se enganchaba... y para colmo le tenía que dar biberones de refuerzo porque yo aun no tenía leche y no se podían arriesgar a que le volviese a bajar el azúcar. Yo tampoco me quería arriesgar a que se lo volviesen a llevar, así que le di esos biberones.

En aquellas fechas creo que no nos tocó ninguna huelga de médicos, pero estaban todos con malas caras por los recortes que estaban haciendo en el hospital. Tanto era así que sólo nos dejaron un único empapador para usar con Víctor para los 4 días que estuvimos ingresados. Cuando íbamos a pedir pañales porque teníamos pocos y Víctor hacía cacas cada vez que tomaba el pecho (cada 3 horas) nos los dejaban con cuentagotas. Una auxiliar nos dijo en una ocasión "No le cambiéis el pañal cada vez que haga cacas, que lo que estáis haciendo es estimularle para que haga más", Miguel y yo nos mirábamos confundidos y alucinados, eramos primerizos pero eso que nos contaba nos sonaba realmente extraño, así que en esa ocasión no le cambiamos el pañal, pero le preguntamos a la siguiente auxiliar que pasó (a las 3 horas) y nos dijo "Nada de eso, le tenéis que cambiar cada vez que haga cacas, si no se le irritará el culo" y nos miraba con incredulidad como si nos lo hubiésemos inventado.

Las auxiliares se contradecían continuamente y yo lloraba continuamente porque me sentía menospreciada y maltratada.

A los dos días de estar ingresada se marcho la compañera de habitación y vino otra mamá, pero eso lo contaré el próximo día.

¿Cuántos días tuviste que estar ingresada?, ¿cómo fue esa estancia en el hospital?

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Continua la historia...
Historia de un parto para olvidar (V). El día en el que me dieron el alta.

10 comentarios:

  1. Bufff... conmigo fueron unas autenticas cabronas. A mi me practicaron una césarea y no me podía mover, ni levantarme.mi marido no sabía cambiar un pañal y no le explicaron nada tuvo que enseñarle la madre de mi compañera de habitación,yo sabía pero no me dejaban levantarme y en ese momento no tenía a ningún familiar para explicarle.cada vez que pediamos pañales nos miraban con mala cara.mi hijo no se enganchaba al pecho venían ellas le agarraban de una manera para engancharlo... como si fuera un muñeco, lloraba el lloraba yo... ahh y mi cicatriz la dejaron al aire ni me la taparon y ni me ayudaron a ducharme, tenia qe venir mi madre qe no pidía ni estar de pie que me mareaba,y la cicatriz se me termino infectando. Sanidad pública... nos tratan como perros.mi experiencia fue horrible.lo bueno es que tenemos a nuestros bebes sanos gracias a dios.besiiitos y me encanta tu blog. Si quieres pasate por el mio elmedicemama.wordpress.com

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    1. La verdad es que no entiendo como pueden tratar así a la gente... y no somos casos únicos, créeme, estoy viendo muchas historias espeluznantes de partos poco respetados, lactancias maltratadas, etc. Una pena que gente así siga ejerciendo sin consecuencias. Yo en su momento no puse reclamación porque lo último que deseaba era volver a ese sitio y rememorar lo vivido, y ahora con dos años de distancia lo he podido contar para que la gente sea consciente de que estas cosas pasan y que hay que cambiarlas.
      Hace tiempo que sigo tu FanPage y leo tu blog, también me gusta mucho ;)

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  2. Qué barbaridad! Y yo pensaba que el mío había sido malo ... Después de estar 9cm dilatada y empujando SIN EPIDURAL, porque sólo había anestesista de guardia y no era para las parturientas, solo para urgencias ... Me tocó cesárea de urgencia porque mi hija ya no respiraba, se la llevaron corriendo a neonatos y pasaron 5h desde que me cosieron hasta que me llevaron a planta, sola en una habitación llorando sin parar, sin nadie que me dijera como estaba mi hija y sin ver a mi marido porque no le dejaron entrar a verme ... Afortunadamente la lactancia un éxito por mis "huevos" mi hija tiene 2 años y medio y sigue lactando, todo gracias a un grupo de apoyo a la lactancia y crianza con apego que encontré donde vivo, pero es una pesadilla que a día de hoy no consigo olvidar y que me hace llorar :( por mi parte "gracias" al parto no pienso volver a tener hijos.
    Mucho animo con tu peque.
    Un abrazo!

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    1. ¿Cómo te pueden dejar 5 horas sola después de llevarse a tu niña?, ¡es una vergüenza cómo nos tratan!. Menos mal que pudiste salvar la lactancia, estoy segura que muchas lactancias se han perdido por vivencias como la tuya o la mía. No eres la primera a la que le oigo decir que pensaba tener más hijos pero se ha plantado por la terrible experiencia en el hospital. De vergüenza que sigan ocurriendo estas cosas.
      Muchos besos y ¡ole tus "huevos"!.

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  3. tenido doa niños, en seguridad social y me he sentido como en casa en todas las fases de embarazo, parto, postparto y demas. Que mala suerte haber topado con esa gente! Lo bueno es que ahora lo puedas contar! Un besito!

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    1. Es maravilloso poder leer buenas experiencias, al menos en algunos sitios se hacen las cosas correctamente (ya me dirás donde por si me vuelvo a animar) ;)
      Besos.

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  4. Qué barbaridad! Qué hijas de **** todas y cada una de las que te lo hicieron pasar así. Qué manera de fastidiarse a alguíen un momento tan bonito como el nacimiento de un hijo! A cada post que leo más me indigno! Voy a por el siguiente...

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    1. No las he querido describir ni con asteriscos... queda claro como son con su forma de "trabajar".

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  5. Diosss me.están poniendo de los nervios los de ese hospital!!! Que rancios con los pañales no?? A mi me los daban tb por.goteo, igual.Q.las.compresas, supongo que para q no te lleves mil a casa con esto de los recortes, pero ya les vale!!!!

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    1. Puede que fuera como tú dices, para que no nos llevásemos a casa, pero han de saber que no todos los bebés son iguales, que algunos cagan un par de veces al día y otros bastante más, y todos los días teníamos que pedir varias veces, porque no nos dejaban de reserva, vergonzoso.

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